Convertir los datos en mejores decisiones públicas
La ciencia de datos está transformando nuestra forma de vivir, comunicarnos y tomar decisiones. Sus aplicaciones ya están cambiando ámbitos como la sanidad, la educación, los servicios financieros y la seguridad. Para las políticas públicas, estos avances ofrecen oportunidades importantes, pero también plantean riesgos considerables cuando las tecnologías se aplican sin el debido cuidado.
Las instituciones públicas deben mantenerse al día con estos avances y garantizar al mismo tiempo que las herramientas basadas en datos se utilicen de forma responsable. Para ello no basta únicamente con conocimientos técnicos. Las aplicaciones eficaces requieren comprender las políticas públicas, la ética y las consecuencias sociales de cómo se recopilan, analizan y utilizan los datos.
En Technopolis Group ayudamos a los responsables públicos a utilizar la ciencia de datos para respaldar una toma de decisiones basada en la evidencia. Nuestra Unidad de Ciencia de Datos reúne conocimientos de economía, psicología, ciencias de la gestión, astrofísica, ingeniería e informática, combinando la experiencia técnica con el conocimiento de las políticas públicas.
Nuestro enfoque
No creemos que la solución más sofisticada sea siempre la más útil. En la formulación de políticas públicas, las herramientas deben ser comprensibles, fiables y adecuadas para las decisiones que deben apoyar.
Nuestro enfoque combina innovación, consideraciones éticas y un diseño centrado en las personas. Desarrollamos soluciones que son:
- Sólidas y fiables, con métodos adecuados para la cuestión de política pública que se quiere abordar.
- Transparentes y explicables, para que los usuarios puedan comprender cómo se obtienen los resultados.
- Centradas en las personas, manteniendo el criterio profesional en el centro del proceso.
- Aplicables a las políticas públicas, convirtiendo los análisis en conocimientos que puedan fundamentar las decisiones.
Poner los datos al servicio de las políticas públicas
El propósito de la ciencia de datos no es simplemente producir más datos o herramientas más complejas. Es ayudar a los responsables públicos a comprender mejor los problemas y a tomar decisiones mejor fundamentadas.
Al combinar la experiencia técnica con el conocimiento de las políticas públicas, transformamos información compleja en conclusiones claras y útiles, manteniendo la transparencia, la responsabilidad y el criterio humano en el centro del proceso.
Dos herramientas internas
El equipo ha desarrollado dos productos internos de uso general: el Technopolis AI Policy Concierge (AIPC) y el Science & Technology (S&T) Data Ocean.
El AIPC es nuestra plataforma interna para desplegar IA generativa responsable a gran escala y ajustada a las ideas políticas. Permite a nuestros colegas y clientes hablar con datos de proyectos e impulsar ideas políticas a una escala y velocidad sin precedentes. La plataforma tiene en cuenta la seguridad de los datos, la privacidad y los requisitos territoriales de jurisdicción de datos, promueve la generación de resultados explicables y permite procesos de validación cruzada humanos.
El Océano de Datos Científicos y Tecnológicos es una arquitectura interna de datos enlazados que permite a nuestros consultores evaluar el impacto científico, económico y social de la ciencia y la tecnología. El sistema enlaza más de 10 grandes fuentes de datos enriquecidas con múltiples datos extraídos de la web y una mezcla de indicadores cuantitativos convencionales y no convencionales basados en texto e IA generativa.
Para más información, puede ponerse en contacto con Diogo Machado, Director de la Unidad de Ciencia de Datos.
Para quién y con quién trabajamos
Entre los principales clientes de DSU se encuentran la Comisión Europea (DG RTD, DG Grow, DG Regio, DG Sante y DG CNECT), la Cooperación Europea en Ciencia y Tecnología (COST), el Instituto de Investigación e Innovación del Reino Unido (UKRI), el Consejo Holandés de Investigación (NWO) y el Consejo Médico (Zonmw), el Fondo Austriaco para la Ciencia (FWF), el Consejo de Investigación de Noruega (RCN), la Fundación Portuguesa para la Ciencia y la Tecnología (FCT), el Ministerio Federal Alemán de Educación e Investigación (BMBF) y el Ministerio de Cultura francés (Ministère de la culture).




















